¿Cómo puedo ahorrar energía con la domótica?

El ahorro de energía es una de las ventajas más conocidas de la domótica. Todo el mundo tiene facturas que pagar, y ¿no estaría bien poder reducir significativamente sus facturas de electricidad?

A continuación le explicamos cómo la domótica puede ayudarle a conservar el consumo de energía:

1. Puedes apagar los electrodomésticos sin importar dónde estés. Supongamos que se ha ido a la oficina y ha dejado las luces de su casa encendidas. Eso supone unas 10 horas de consumo energético innecesario. Puede que no sea mucho, pero si ocurre a menudo, el gasto acumulado durante un año puede ser considerable.

Pero incluso un solo caso de dejar un aparato encendido puede ser un desastre muy caro. Por ejemplo, ¿qué pasa si dejamos la calefacción o el aire acondicionado encendidos mientras estamos de vacaciones durante dos meses? Eso sí que es un gran derroche de energía.

Con su aplicación, puede saber cuándo sus dispositivos inteligentes están funcionando o no. Y con tu smartphone, puedes apagarlos.

2. Puedes programar tus aparatos para que se apaguen a determinadas horas. Este es otro punto de la domótica: no tienes que encender o apagar los electrodomésticos manualmente. Pueden encenderse automáticamente, según el horario que hayas establecido. Así, si se olvida de apagar los electrodomésticos, no hay de qué preocuparse.

La automatización ni siquiera tiene que ver con la hora. También puede tener que ver con tu presencia en una habitación. Puedes configurar las luces para que se enciendan cuando entres en una habitación y se apaguen solas cuando salgas. Esto se puede hacer utilizando el GPS de tu teléfono o con Bluetooth.

3. Puedes saber cuánta electricidad consumes con cada aparato. El conocimiento puede ser algo muy bueno para el ahorro de energía. Si sabes cuánta energía consumes con determinados aparatos, es posible que no los utilices tanto o que te abstengas de usarlos por razones triviales.

Esto también es cierto cuando se utiliza una determinada función de ajuste en el aparato. Cuando sepa cuánto se dispara su consumo de energía con ese ajuste concreto, es posible que no quiera utilizarlo tan a menudo, o en absoluto.

Saber estas cosas puede cambiar tus hábitos diarios y ayudarte a desarrollar otros nuevos que te lleven a ahorrar energía. Por ejemplo, un termostato inteligente puede decirle cuánta energía está utilizando cuando ajusta la temperatura a un determinado nivel. Pero cuando te das cuenta del ahorro de energía que obtienes con un solo grado más bajo o más alto en tu configuración, es posible que entonces quieras soportar sólo un poco más de frío o más calor.

4. Puedes incluso sustituir el aparato. Cuando eres muy consciente de que tu electrodoméstico consume demasiada energía, puede que te obligue a sustituirlo por un modelo más eficiente desde el punto de vista energético, como uno con la etiqueta Energy Star.

La conservación de la energía es una característica integrada en la mayoría de los dispositivos de automatización del hogar. Y también puede ayudarte a desarrollar una mentalidad de conservación de la energía.